sábado, 30 de enero de 2010

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados (bueno)


Bueno, hoy en dia todavía hay gente que camina mucho para poder consolar a los tristes

El Arzobispo de Bahía Blanca, Mons. Guillermo José Garlatti, debió recorrer 500 kilómetros en pocas horas para reunirse con el Obispo de Viedma, Mons. Esteban Laxague, y dar consuelo a los familiares de los tres escolares asesinados por un compañero de clase.
En el estadio Atenas, donde se celebraron los funerales, los prelados ofrecieron responsos por separado ante cada féretro y con cada familia, en compañía del Vicario General de Bahía Blanca, Padre Pedro Laxague, y el sacerdote Juan Carlos Cristina de la localidad de Patagones, escenario de la tragedia.


Ojalá El arzobispo de Bahía Blanca nos sirva de ejemplo para todo nosostros. Y que si no tenemos la oportunidad de consolar a gente desconocida que al menos consolemos a nuestros familiares y amigos como nos gustaría que nos consolaran a nosotros en los momentos tristes y dificiles.

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